sábado, noviembre 15, 2014
RAYUELA.
"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me hasta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana 1ibertad elegida por mi para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez mas de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez mas de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, Jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una so la saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua."
Creo que me es inevitable no pensar en ti, quiero sacarte o sino volverte a encontrar pero no puedes estar tanto en mi y no volver.
Te tengo en mi ser tan marcado que no te quiero perder, pero cuando lo haga quiero saber que alguien cuidara de tu hogar, de mi corazón.
Te recuerdo cada día, te recuerdo con amor, y cada palabra llevada por el viento quisiera que rosara tu rostro, siempre.
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